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SAN LUIS POTOSI, 08/06/2011 (Emilia
Cervantes/ Pulso / Enkidu
Magazine): La
puesta en escena muestra sin tapujos la situación de México y construye
la esperanza.
El grito
estentóreo cimbró al teatro, pero también cimbró al público asistente a
la obra “Fuenteovejuna”, el grito de “¡Ya estamos hasta la madre!”
resonó en oídos y corazones. Pero eso era sólo el comienzo…
Sí, era
sólo el comienzo del recorrido, por nuestro país, por nuestra gente, por
nuestros anhelos, pensamientos e ideales, pero también fue un duro
camino para ver hasta dónde está corrompida la sociedad, las
instituciones, pero también lo que queda y lo que debemos hacer.
“Fuenteovejuna”, de Lope de Vega, fue el pretexto. La directora Juliana
Faesler muestra en esta puesta su capacidad para dirigir y proyectar,
con pocos elementos, toda la fuerza de la impunidad de la violencia, de
la inseguridad. Sí, pero también muestra la fuerza del ser humano, sus
anhelos, sus ideales, su genuina alegría, las ganas que tiene México de
vivir con justicia social, sin corrupción, sin balaceras, sin muertas en
Juárez, ni en ninguna otra parte de México.
En la
obra se mostró el dolor por la gente que ha sido abatida por las balas,
el miedo de vivir en un país donde no existe la seguridad de un trabajo,
mucho menos la seguridad del individuo. Se escucharon muchas voces y
todos, todos los espectadores se sintieron identificados con ellas.
El miedo
a no volver a casa, el miedo a quedar en medio de una balacera, el miedo
a perder el trabajo, el miedo a salir de noche, el miedo a las
instituciones. Fue una letanía dolorosa donde, finalmente, se dejó ver
la esperanza de seres humanos de buena voluntad.
Faesler
sabe lo que hace. Maneja el espacio teatral con poco elementos: páginas
de periódico y actores hacen toda una reconstrucción de nuestro temores,
obstáculos, pero también de nuestras esperanzas; del trabajo de millones
de mexicanos que laboran por un país mejor. Sí, en esta puesta en
escena, que significó para muchos una vía dolorosa, se da cabida a la
esperanza.
Es de
destacar que Faesler aborde este tema, del cual se habla en la intimidad
del hogar, en voz baja, con miedo, de ahí el gran valor de que se hable
y se diga lo está pasando. Qué bueno que la gente se exprese por medio
del arte en una sola voz, y tengamos, hoy, la certeza de que hay muchos
mexicanos que trabajan por que todo cambie.
La puesta
en escena se desarrolló en el Teatro del Centro de Difusión Cultural
del IPBA. Cabe señalar la destacada actuación de Arely Delgado
-actriz y bailarina potosina, egresada de la Escuela de Danza de
Monterrey-, así como de los actores Víctor Ortiz y Antonio Retana.
“Fuenteovejuna”
se presenta todos los viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y
domingos a las 18:00 |
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