» Agencia de Noticias: Sociedad y Cultura, Derechos Humanos y Desarrollo Social
» Recursos Humanos
» Enkidu te Busca a TI...: Trabaja o se voluntario en la Revista Enkidu Magazine

Google

Con Google, encuentra información en los archivos de Enkidu:


WWW Enkidu

 

Pronunciamiento sobre la Despatologización de las Identidades, Experiencias y Expresiones Trans México 2011

 
Ante el inminente mantenimiento de la condición transexual y travestista en calidad de enfermedades mentales en la 5a. edición, por publicarse en 2013, del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-V, por sus siglas en inglés) de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA), cuya influencia repercutirá en la 11a. Versión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE), de la Organización Mundial de la Salud (OMS), por publicarse en 2015, documentos que influyen decisivamente en la praxis médica y psiquiátrica, así como en los criterios de salud pública aplicables en la mayor parte de los países del mundo, se ha generado la Campaña Internacional STP 2012 (Alto a la Patologización, 2012), a cuyo respecto, los grupos y personas mexicanas abajo firmantes hacemos el siguiente

PRONUNCIAMIENTO:

Consideramos que la condición trans puede definirse como la discordancia entre el sexo biológico original de una persona y su identidad de género, cuya causa se desconoce hasta ahora, pero cuyos efectos provocan graves consecuencias tanto a nivel psicológico como social.

La identidad de género es la vivencia individual, subjetiva, íntima, de pertenencia a una determinada categoría sexo-genérica; su discordancia, la transgeneridad y la transexualidad, no constituyen una enfermedad mental, sino una manifestación más de la diversidad humana. Con el fin de resolver la ambigüedad que vive, la persona trans suele recurrir a especialidades médicas. Los tratamientos de las distintas especialidades de la psicología, en particular de la psiquiatría, sin embargo, han sido incapaces en estos casos de conciliar la identidad de género con el sexo de nacimiento. En cambio, la armonía mente-cuerpo puede conseguirse mediante una modificación corporal, es decir, por medio de la reasignación para la concordancia sexo-genérica en la que se aplican tratamientos hormonales, quirúrgicos y de acompañamiento psicoterapéutico. Este tratamiento de ninguna manera implica que se trate de una condición patológica subyacente, de igual manera en que, por ejemplo, la intervención médica no significa que el embarazo y el parto sean enfermedades. Patologizar la condición trans es un simple etiquetamiento mecánico y reduccionista del modelo dicotómico salud-enfermedad; despatologizar es un acto de justicia. Si algo mereciese patologización, sería la transfobia. De hecho, la atención que proporciona la psicoterapia de acompañamiento a las personas trans no pretende ser una "curación", sino, en gran medida, un respaldo para dotarlas de elementos que les permitan tener recursos para resistir y superar precisamente la transfobia.

En la 7a Versión de los Estándares de Atención, de la influyente Asociación Mundial de Profesionales para la Salud de las Personas Transgenéricas (WPATH, por sus siglas en inglés), se aboga por la despatologización de la condición trans, pero se mantiene la "Disforia de Género" como enfermedad, argumentado su conveniencia para reclamar la atención en los servicios públicos de salud.

A este respecto es necesario insistir en que despatologizar la condición trans no exenta de responsabilidad a los sistemas de salud pública ni a las aseguradoras, etc., puesto que, conforme al ordenamiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS, de la ONU), el Protocolo de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), y otros, se establece que el concepto de salud no significa solamente la "ausencia de enfermedad", sino "el mayor nivel de bienestar físico, emocional y social". En el logro de este nivel de bienestar en el caso de las personas trans, tienen una responsabilidad superlativa las instancias públicas encargadas de garantizar el derecho a la salud, pero también aquellas instancias privadas, que como las aseguradoras, todavía establecen controles discriminatorios para no dar cumplimiento a la obligación de brindar sus servicios sin exclusiones ni distinciones arbitrarias.

Pero, además de su componente subjetivo, la identidad tiene otra vertiente externa que irradia de lo social hasta lo jurídico, lo moral, lo religioso, lo cultural, etc., por considerarse que estas personas transgreden las normas establecidas. Con base en la ignorancia, los prejuicios y la patologización, su "transgresión" las hace objeto de la agresión pública manifestada desde el escarnio y el chantaje hasta el crimen de odio, así como también las enajena del goce pleno de sus derechos humanos. En suma, la persona trans sufre de un estigma cuyo frecuente paliativo es la clandestinidad, la "doble vida", la simulación, el sacrificio del yo, y que la inhabilita para gozar de aceptación y respeto social. Al estigma de la transfobia se suma el estigma fóbico que acompaña a las enfermedades mentales. En este sentido, con la despatologización de las identidades, experiencias y expresiones trans se espera impulsar la generación de espacios sociales seguros para estas personas, así como su percepción generalizada como ciudadanos y ciudadanas cuyos plenos derechos y oportunidades es responsabilidad del Estado garantizar.

Tenemos que considerar, además, que siempre y en todo lugar han existido personas que viven una feminidad o masculinidad no congruente con su sexo de nacimiento, y que los grupos sociales les han dado distintas consideraciones en virtud de la interpretación que hacen de ese comportamiento. En México, hay sociedades tradicionales en las que las personas trans son incluidas en diversas actividades que les dan permanencia, identidad e integración en el grupo social.

Por otra parte, como efecto de la presión constante del movimiento LGBTTTI y de personas grupos e instituciones solidarias, se han conseguido avances significativos en materia de Derechos Humanos y no-discriminación en el ámbito nacional e internacional que abarcan desde mandatos constitucionales y de legislación secundaria o del ejercicio del poder judicial federal o local, hasta instituciones y programas gubernamentales específicos que han rescatado conceptos despatologizados de la transexualidad en armonía con el movimiento internacional STP-2012. Las adiciones, por ejemplo, al Artículo 1o. Constitucional, párrafos 2o. y 3o. garantizan el respeto y protección de los Derechos Humanos, y la reforma al párrafo 4o. prohíbe toda discriminación motivada, entre otras causas, por el género y las preferencias sexuales. El Artículo 4o., en su párrafo 4o. hace universal el derecho a la protección de la salud. No obstante, aún quedan innumerables problemas por resolver.

La capital de la República se encuentra a la vanguardia al legislar, entre otros temas, la posibilidad del matrimonio entre personas del mismo sexo, su derecho a adoptar y la emisión de una nueva acta de nacimiento con cambio de nombre y sexo de la persona trans, manteniendo en reserva el acta primigenia; así como también la implementación de un programa de atención únicamente endocrinológica y psicoterapéutica a las personas transexuales en una sola clínica que atiende también a pacientes con VIH/SIDA, cuya vinculación puede constituir un estigma más para la condición trans.

Sin embargo, hasta ahora, estos logros no se han extendido al resto del país y en esa única clínica no se aplica un protocolo para la reasignación para la concordancia sexo-genérica integral, que incluya la cirugía, ni se han extendido sus servicios a la red de hospitales públicos de la ciudad. Por ello es preciso y urgente, asimismo, que los especialistas en la materia establezcan un Protocolo de Atención que sirva de base para emitir la Norma Oficial Mexicana y las reformas legislativas pertinentes que den acceso a la atención integral en la red de servicios públicos de salud. Entre otras tareas pendientes de la sociedad civil para influir en las políticas de Estado está también la instrumentación y aplicación de un Programa Nacional de Educación Sexual que ponga énfasis en el respeto a la diversidad sexo-genérica; respeto igualmente exigible a las autoridades, los media, los empleadores, etcétera.

EN CONSECUENCIA:

Los profesionistas, académicos, activistas, instituciones y organizaciones abajo firmantes, comprometidos en pro de los derechos de las personas trans, ratificamos nuestra respaldo a la exigencia de despatologizar la condición transexual y de eliminar su carácter de enfermedad mental, y se reconozca como un derecho humano y fundamental la libre expresión de la personalidad y de la individualidad de la persona respecto de su particular percepción sexual y de género, condición que influye decisivamente en su proyecto de vida y en sus relaciones sociales, respaldando, por tanto, las reivindicaciones planteadas por la Campaña STP-2012, en el marco de la Jornada Internacional por la Despatologización de las Identidades, Experiencias y Expresiones Trans, cuya manifestación pública internacional tiene verificativo el 22 de octubre.

Este documento fue elaborado por:

Dr. Juan Luis Álvarez , Instituto Mexicano de Sexología (Imesex);
Dr. David Barrios Martínez, Caleidoscopía;
Lic. Luis Perelman, Federación Mexicana de Educación Sexual y Sexología (FEMESS);
Mtro. Victor Hugo Flores Ramírez, Transexualegal A.C.;
Dra. Erica Sandoval Ramírez, Universidad Autónoma Metropolitana- Xochimilco (UAM-X);
Dr. Rodolfo Alcaraz, Frente Ciudadano Pro Derechos de Transexuales y Transgéneros y Arroba@Editores, (Frente Trans);
Mtra. Angie Rueda Castillo, Frente Ciudadano Pro Derechos de Transexuales y Transgéneros, (Frente Trans)

y cuenta con la adhesión (además de las mencionadas personas) de las y los siguientes profesionales, activistas, organizaciones de la sociedad civil e instituciones:

Lic. Víctor Velasco, Centro de Capacitación y Apoyo Sexológico Humanista (CECASH);
Lic. Jorge Yañez,Opción Bi;
Lic. Jaime López Vela, Agenda LGBT;
Carlos Eduardo LLamas Gómez, Jóvenes Prevenidos A.C. de Coahuila;
Agustín Villalpando, Enkidu Magazine;
Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge, Enkidu Magazine

NOTA: Este Pronunciamiento se seguirá difundiendo en México para ampliar su difusión y adhesiones, y con el mismo (y otras propuestas) se buscarán establecer mesas de trabajo con autoridades y representantes de las instituciones públicas de salud a fin de incorporar el tema de la despatologización de las identidades, experiencias y expresiones trans en la agenda de salud del país y generar alternativas de reforma legislativa y de programas y medidas de política pública.

 

 
» SOCIEDAD Y CULTURA

[25.10.2011]: ESTADOS UNIDOS: Geraldine Bazan se suma a la campaña “Educate, es el momento” de la Fundación Bill y Melinda Gates con el Departamento de Educación de Estados Unidos

[22.10.2011]: MEXICO: Pronunciamiento sobre la Despatologización de las Identidades, Experiencias y Expresiones Trans México 2011

 
» PUBLICIDAD

¡Alto a la patologización de las Identidades Trans!

Av. Insurgentes Sur 319-2, Col. Hipódromo Condesa, entre Sonora y Celaya, Ciudad de México. 22 de octubre.

14:00 Hrs.

 
   
   
   
   
   
 » Secciones Tematicas en Enkidu
» Cobertura Especial: Cambio cultural y la transformación de identidad de los géneros
»  Cobertura Especial: Mujeres en el Mundo Islámico
» Cobertura Especial: El impacto social de la epidemia del VIH/SIDA en Africa subsahariana
» Escribe a la redacción de Enkidu

» For comments and questions please send an e-mail to info@enkidumagazine.com