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aún, las uniones civiles se han convertido en un verdadero tesoro para
un grupo de posaderos [innkeepers] quien ven cerrado un mercado único
en oportunidades y se benefician con ello. Y mientras que el impacto de
las uniones civiles en la economía de Vermont es difícil de
cuantificar con precisión, existe suficiente evidencia anecdótica que
sugiere que ha significado un impulso al turismo en algunas partes del
estado. Así, Ken Richardson, chef y dueño del Black Bear Inn [Posada
del Oso Negro] en Richmond, ha sido uno de los beneficiarios, siendo el
anfitrión de más de 260 uniones civiles en estos tres años. “Ha
sido una completa mina de oro,” dice entusiasmado Richardson, “no sólo
para esta hospedería, sino para hospederías por todo el estado. Yo diría
que ha incrementado nuestro negocio en al menos 20% anual, sin mencionar
el efecto secundario – las fotografías, las flores, la renta de los
autos. Y por supuesto la recabación de impuestos del gobierno a cada
parte de esto.” Richardson previó el futuro en cuanto la legislación
fue aprobada y decidió tomar ventaja de ello en cuanto entró en vigor
el 1° de Julio del año 2000. “Ví
un mercado aún no tocado y decidí orientarme directamente al mercado
de la comunidad gay y lesbiana. ¿Qué me importa lo que hacen estas
personas en su vida privada? [What
the heck do I care what people do in their personal lives?] Sólo
espero que ningúno de los otros 49 estados apruebe una ley de
matrimonio gay, pues Vermont tiene la primicia en esto. Me gustaría
encontrar otro mercado así de dispuesto como este.” Existen
algunas cifras. Rich
McCoy trabaja en estadísticas vitales en el Departamento de Salud de
Vermont, y reporta que 5,693 parejas han realizado uniones civiles desde
que entró en vigor la ley. De las mismas, 845 fueron realizadas entre
residentes de Vermont. De estas últimas, 16 ya han sido disueltas
mediante un proceso que requiere alguna residencia limitada en el
estado. McCoy no cuenta con cifras para el año 2003 por el lapso de
tiempo que requieren los reportes. En Brattleboro, uno de los tres
lugares más importantes en realizar uniones civiles, tanto por su
localización como por su reputación como un lugar liberal, Jane
Fletcher, asistente del oficial del pueblo [assistant town clerk],
asegura que su oficina registró 292 uniones civiles en el 2000, 298 en
2001, 265 en 2002, y 83 en lo que va del año. “La gran mayoría
provinieron de otros estados,” dijo Fletcher. Claramente
se trata de dinero en las uniones civiles – si no de ramos, al menos
de pilas. Como cualquier otro posadero conocedor de su mercado,
Richardson se dirigió de inmediato a la Internet, donde proliferan
sitios web para gays y lesbianas. Purpleroofs.com es uno de los sitios más
populares, así como gayweddings.com. Carrie
Kowalsky, asistente del dueño de gayweddings.com, con sede en
Pennsylvania, asegura que tan pronto como empezaron a entrar en vigor
las leyes de uniones civiles, los paquetes para llevar a cabo uniones
civiles estaban inundando los sitios web. “Hemos sabido de cientos de
parejas,” asegura Kowalsky. “Probablemente hemos vendido cerca de
300 paquetes y hemos recibido hasta 10 veces esa cifra de personas que sólo
llaman buscando información.” Las uniones civiles tienden a ser
reuniones íntimas de las parejas solas o para grupos de unas 10
personas, Kowalsky asegura, “las grandes son una excepción.” El
precio promedio de un paquete es de $1,000 dólares — $1,000 veces
5,693 significa más de $5.5 millones de dólares. Una
de las opciones más populares, asegura Carrie, es el tipo de paquete
que ofrece el Black Bear Inn — dos noches de alojamiento con desayuno
y cena, una ceremonia privada de unión civil en el jardín, el bosque o
en salón, ski en invierno, bicicleta o golf en verano, además de una
habitación con tina de agua caliente, una chimenea y una botella de
champaña— todo por $883 dólares, a cambio de los cuales, Richardson
se encarga de todo el papeleo y en la obtención de la licencia de la
oficina del pueblo. Incluso en su sitio web, ofrece una solicitud de
licencia que se puede bajar e imprimir. Por
su parte, el Grunberg Haus en Waterbury, cuyo lema es “Mountainside
Austrian Chalet in northern Vermont,” [Chalet de las Montañas
Austriacas en el norte de Vermont,]”anuncia un paquete por $789 dólares
que incluye dos noche de alojamiento con desayuno y cena, pases de ski o
caballo y un viaje en carruaje [carriage ride], un viaje en barco por el
Lago Champlain, una ceremonia “con el Oficiante local,” y una
canasta con regalos. En
tanto, The Castle en Proctorsville — “A Romantic Mansion Castle”
[Un Castillo-Mansión Romántica] acorde con su sitio web— supera a
los anteriores con $1,499 con los mismos beneficios pero con dos masajes
o dos pases de un día de ski en el Okemo Mountain Resort. Uno
de los paquetes más caros— “World-Class Elegance in Vermont”
[Elegancia de Clase Mundial en Vermont]— es ofrecido por Pitcher Inn
en Warren, que provee alojamiento, desalluno, te en la tarde, cena en la
cava de vinos, una ceremonia y habitación con chimenea para madera y
Jacuzzi por $2,096, se requiere el pago total al momento de reservar. Los
hosteleros en el número 40 de Putney Road, un bed and breakfast [cama y
desayuno] en Brattleboro, toman un acercamiento más intimo. Lindsay y
Lowell Hanson tomaron la administración del B&B hace cinco meses.
Desde enero han realizado siete uniones civiles, con más programadas
para el verano. En dos casos, al menos, los huéspedes ocuparán todo el
inn por un día o por el fin de semana de la ceremonia. Aunque los
Hansons no ofrecen ningún paquete específico de uniones civiles, ponen
el jardín a disposición para la ceremonia, la sala disponible para la
recepción, e incluso proveen una lista de jueces de paz para quienes lo
requieran. “Esto
ha sido una parte maravillosa de nuestro negocio,” aseveró Lindsay
Hanson, “no sólo por el dinero que significa, sino por las personas
interesantes que llegan a nuestro inn. Nuestra reputación aumenta por
medio de la recomendación personal de quienes han estado aquí.
Definitivamente esto ha sido una ventaja para nosotros, así como ha
sido para otros posaderos que conozco en el area-“ “Civil
unions bring dollars into Vermont,” Sally West Johnson,
Rutland Herald and Barre-Montpelier Times Argus, June 26.
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