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ENTRETENIMIENTO “Dejando Filadelfia” Cuando
la noche del 31 de mayo el canal de televisión Showtime transmita
“Soldier’s Girl”, habrá pasado
9 años y medio desde el lanzamiento de “Philadelphia” [Filadelfia].
Y el mundo ha cambiado, más o menos: Los personajes gays y lesbianas
están concentrados en la televisión, y los besos entre personajes del
mismo género son explícitos en la película “The Hours”. Tal vez
ser gay no sea tan emocional como alguna vez lo fue. La
homosexualidad parecía controversial en la era anterior al SIDA,
cuando, en la escuela de cine [film school], el profesor de guiones
cinematográficos [screenwriting teacher] me prohibió leer en voz alta
mi trabajo porque centraba su atención en un tema gay. Aunque protesté,
las semillas de la obligación fueron sembradas: Mi segundo script
hablaba de una boda, sin un solo personaje gay. Continué
en esta carrera, escribí sobre heterosexuales y encontré el éxito. No
parecía un acto de cobardía en ese momento, después de todo, estaba
fuera del clóset con todo el mundo, incluyendo mis jefes. A
mediados de los 1980s, durante la ola de filmes sobre adolescentes,
desarrollé un guión para la cadena de TV Fox sobre un chico gay
adolescente y su mejor amiga, una chica heterosexual (presagiando a Will
& Grace por una década). El proyecto fue abandonado luego de tres
borradores. Escuché el rumor de que un ejecutivo junior había
mantenido una campaña para mantener el proyecto vivo, sin embargo debía
olvidarme de cualquier referencia gay. Este ejecutivo, por cierto, es
gay. Mi primer encuentro con el guionismo y la dirección fue “The Prince of Pennsylvania,” con la actuación de Keanu Reeves, quien se enfrenta a su padre que es minero de carbón. El personaje es ostensiblemente buga, pero con características artística y sensibilidad. Esto es lo que se llama un subtexto. En tanto, el guión de “Filadelfia” nació por la pena ante la diagnosis de un pariente joven con SIDA. Mientras que entendía la rabia que otros habían tenido el coraje de manifestar, mi propio enojo fue enmudecido. Por ello es que “Filadelfia” es sombría en lugar de apasionada y fue, por algunos, duramente criticada. Acepto las críticas. Sin embargo, esta película hizo mucho bien. Me he encontrado a gente por todo el mundo y me dicen la forma en que sus vidas cambiaron con la película. Con todo, estoy de acuerdo en que está incompleta. “Soldier’s
Girl” es la historia del asesinado del soldado [Pfc.] Barry Winchell.
Esta película me ha dado la oportunidad de salir totalmente de mi clóset:
pude ser sexual, explícito, divertido, furioso. De manera irónica, no
se trata de un filme gay. Las identidades sexuales de los personajes son
difíciles de categorizar: Barry Winchell se enamoró de la trangénero
Calpernia Addams, quien se consideraba a sí mismo como mujer –con
genitales masculinos-. El asunto gay parece,
entonces, datado. Para
citar mi propio guión: “Muy pocas personas son 100% cualquier cosa
estos días”. Aun así, Barry Winchell acosado, cazado y asesinado
porque, en la perspectiva de sus tormentadores, él era un maricón
[faggot]. ¿Hemos
llegado a los medios masivos de comunicación? ¿Nuestro movimiento se
ha quedado sin baterías? Tal vez esta duda debería ser hecha a los
padres de Barry Winchell, Allen Schindler, o Matthew Shepard. O
incluso a Eminem.
Entre
los créditos como escritor de Nyswaner se encuentran “Swing Shift”
& “Mrs. Soffel.” “Leaving
Philadelphia; Has America embraced our lives in the past decade?”, Ron
Nyswaner, [screenwriter of Philadelphia and Soldier’s Girl], From The
Advocate.com, May 27. http://www.advocate.com/html/stories/890/890_nyswaner.asp
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