| Estados
Unidos:
Se salva la Librería Oscar Wilde en Greenwich Village |
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La
Librería Oscar Wilde [Oscar Wilde Bookshop] en Greenwich Village, Nueva
York, la más vieja dedicada a la población GLBT en el país, y una de
dos que aún permanecen abiertas en esta ciudad, ha sido vendida y no
será cerrada, aseguró el nuevo dueño. Se tenía pensado que la librería
cerraría el mes pasado, luego de que su dueño, Larry Lingle, dijera
que estaba perdiendo dinero y que no podría permitirse mantenerla
abierta. Sin
embargo, la noticia del cierre trajo mucho apoyo de gays y lesbianas
locales y de fuera de la ciudad. Hace como dos semana, Deacon Maccubbin,
dueño de las Librerías Lambda Naciente [Lambda Rising Bookstores] en
Washington, llegó a un acuerdo para comprar la tienda y mantenerla
abierta. “Creemos que esta tienda es demasiado importante para dejar
que se cierre,” declaró Maccubbin, quien subrayó: “Es más que una
tienda, es una parte de nuestra historia.” Craig
Rodwell, influyente activista gay, abrió la Librería Oscar Wilde en
1967 en la Calle Mercer, posteriormente se reubicó en el número 15 de
Christopher Street, su locación actual. Tras la caja registradora,
Rodwell organizó una marcha en 1970 para conmemorar la revuelta de 1969
en Stonewall, que muchos consideran el inicio del movimiento por los
derechos gay. Rodwell
murió de cáncer en el estómago en 1993, y Lingle la compró en 1996;
sin embargo, el 6 de enero pasado, anunció que cerraría a fines de
mes. La negociación de Maccubbin, para comprarla y mantenerla abierta,
fue un secreto respecto a los detalles. “Cuando
entré por primera vez en Oscar Wilde en 1972, pensé que debíamos
tener algo similar en Washington, D.C.,” recordó Maccubbin, quien en
1974, abrió Lambda Rising, la primer librería gay y lesbiana en la
capital del país. Desde entonces ha abierto otras tres librerías gay
en otras ciudades. Mientras tanto, Oscar Wilde se encontraba en crisis
financiera, pero Maccubbin afirmó que desea invertir de forma
sustancial para mantenerla abierta. Finalmente,
Kim Brinster, administradora de la tienda, dijo que el negocio habia
vuelto a florecer luego de que la gente se enteró de su cierre. “Hubo
una respuesta increíble de parte de la comunidad”, dijo al señalar
que espera que continúe en su cargo ahora que la tienda continuará
abierta. “Plot
Twist for a Gay Bookstore: The Last Chapter Actually Isn’t”,
By MARC SANTORA, New York Times, February 4, [ document info ] |
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