ARTICULO
DE LA SEMANA:
Debate
sobre la Biblia entre los Episcopales
Richard
N. Ostling, ENKIDU/AP, 15 de Agosto:
Tras
haber sido oficializada la confirmación del Rev. V. Gene Robinson,
como el primer obispo episcopal abiertamente gay de la Iglesia
Episcopal, algunos se preguntan las razones de tal intensidad en el
debate en cuanto a la homosexualidad. Se preguntan la razón por la
cual los Episcopales y otras iglesias simplemente reconocen que la
gente gay son personas sexualmente activas. Después de todo, la
Suprema Corte de Estados Unidos ha rechazado las leyes contra la sodomía,
mientras que Canadá planea legalizar los matrimonios civiles entre
personas del mismo género. La razón es una: La Biblia, esto es, la
palabra de Dios para los cristianos.
Hasta
muy recientemente, todas las ramas de la cristiandad estaban de
acuerdo en que la actividad sexual entre personas del mismo género es
inmoral pues así lo entendían de las Escrituras. Al momento la mayoría
de cuerpos de la cristiandad conserva esta creencia. Sin embargo, en
los últimos 25 años, académicos escolares de algunas denominaciones
protestantes “importantes” en Europa y el Norte de América han
argüido contra las interpretaciones tradicionales de la Biblia, con
frecuencia en libros publicados por las editoriales de la iglesia.
Ellos afirman que el mensaje total de la Biblia es la aceptación
amorosa y la justicia para todas las personas.
Esto
ha influido gradualmente al liderazgo episcopal, la Iglesia Evangélica
Luterana de Estados Unidos, la Iglesia Presbiteriana de Estados Unidos
y la Iglesia Unida Metodista. Sin embargo, las nuevas teorías bíblicas
han fallado en convencer a legiones de feligreses.
Dos
pasajes de la Biblia son cruciales:
“No
ayuntarás con hombre como con mujer; esto es una abominación.”
(Levítico 18:22, ley del Viejo Testamento donde se sostiene la pena
de muerte en Levítico 20:13).
“Dios
les dió pasiones deshonestas. Sus mujeres intercambian relaciones
naturales por no-naturales, y los hombres, de igual forma,
abandonaron las relaciones naturales por no-naturales, y los hombres
dejaron las relaciones naturales con mujeres y fueron consumidos por
sus pasiones entre ellos, los hombres cometiendo actos vergonzosos
con hombres y recibiendo en sus propias personas la pena debida por
su error.” (el Apostol Pablo en Romanos 1:26-27).
Los
conservadores aseguran que Dios fijó el patrón sexual en Génesis
2:24: “Por lo tanto, un hombre deja a su padre y a su madre y unirse
a su esposa, y ellos se convierten en una sola piel.” Jesus repitió
esa enseñanza dos veces en los Evangelios: Mateo 19:4-6 y Marcos
10:6-9.
En
la Convención Episcopal, el Rev. Kendall Harmon de Carolina del Sur
dijo que tanto el Viejo como el Nuevo Testamento envían el mismo
mensaje en relación a que el sexo está limitado a una mujer y un
hombre. Harmon dijo que: “No hay tensión ni descalificación, ni
desarrollo ni equivocación.”
Autores
Liberales aseguran que Levítico 18 fue parte del Código de Pureza
Judío, donde se prohibían prácticas asociadas con el paganismo,
incluyendo muchas leyes que fueron eliminadas por la Cristiandad,
tales como la reglas sobre kosher en Levítico 17. Los Conservadores
replican que la prohibición contra los gay se encuentra en línea con
las prohibiciones contra el adulterio, el incesto, la bestialidad y el
sacrificio de niños que la Cristiandad mantuvo.
Sobre
Romanos 1 y otros pasajes del Nuevo Testamento, los Liberales afirman
que sólo se oponen a la actividad sexual homosexual que tenía como
objetivo la explotación, como tener niños como esclavos. Un
argumento similar: Pablo pensaba que los hombres eran heterosexuales
en naturaleza y deberían evitar los actos homosexuales, pero algunos
creen hoy que la gente nace con la disposición para ser gay.
En
el libro conservador, ““The Bible and Homosexual Practice” (Abingdon),
[La Biblia y la Práctica Homosexual] Robert A. J. Gagnon del
Seminario Teológico de Pittsburgh argumenta en detalle que todas las
variantes del mismo género, fueron conocidas en el mundo antiguo –
así que por eso la Biblia se opuso a toda actividad homosexual, no sólo
a algunos tipos de ella.
Sin
embargo, el Rev. Walter Wink del Seminario Teológico Auburn de Nueva
York, un clérigo de la Iglesia Unida Metodista, se opone a la lectura
presbiteriana de Gagnon sobre las Escrituras: “La Biblia no tiene
una ética sexual,” asegura Wink, quien agrega: “Sólo sabe de una
ética de amor comunal,” ejemplificada por los mandatos de Jesús
respecto al amor hacia tu vecino como a ti mismo, lo que requiere de
entender las experiencias gay. Los cambios en los códigos sociales de
conducta sexual deberían ser valuados contra esa norma y en luz del
conocimiento moderno. Wink asegura que con el tiempo las Iglesias
Cristianas re-interpretarán las interpretaciones actuales, que
“niegan la vida y son intelectualmente deshonestas. En 50 años
vamos a voltear y decir: ¿Por qué fuimos tan lentos? ¿Por qué era
tan difícil?”
Robinson,
en tanto, cree que los conservadores bíblicos “llegarán a saber
que están equivocados, tanto en esta vida como en la otra.”
Gagnon
reonoce que la perspectiva tradicional no es popular en las
universidades o en los medios de comunicación, pero insiste en que la
autoridad de toda la Biblia está amenazada. Si la gente puede negar
una enseñanza tan clara y específica, asegura, entonces no existe
motivo para adherirse a ninguna fe, en primer lugar. Gagnon afirma:
“Cuando llegamos al punto en que la palabra de Dios ya no tiene para
nosotros ningún significado importante, ya no existe razón para ser
parte de la Cristiandad organizada.” © Enkidu/AP, 15 de agosto. *
Si
tienes algun comentario, nos gustaría recibirlo. Sólo escribe y
envia. Nos gustaría saber tu nombre y tu correo electrónico,
pero no es obligatorio. Muchas Gracias.
Atte.
Tu