Alfonso Mendoza Por Guadalajara.

Aunque cada vez mas homosexuales salimos del clóset, y a pesar de la lucha de muchos para implementar medidas para evitar la discriminación basada en la orientación sexual, en este paìs gays y lesbianas seguimos siendo una minoría sexual discriminada y marginada.

El pasado lunes 28 de julio en la ciudad de Guadalajara, yo junto con otros cuatro amigos fuimos detenidos sin motivo alguno al salir de un bar para homosexuales. El motivo, causa y razón simplemente no existía, pues no estábamos en estado de ebriedad, no nos estábamos besando o que estuviéramos tomados de la mano (que pude considerarse ilegal en Guadalajara), o que estuviéramos gritando o pronunciando palabras obscenas que afectaran a terceros, eran las 8:45 de la mañana por lo cual no había tampoco ninguna excusa para suponer que éramos sospechosos por andar rondando en la calle a una hora que  la policía se viera forzada a detenernos en su intento de salvaguardar la seguridad pública. La única causa de nuestra detención fue porque somos homosexuales. No se le falto el respeto a los policías, seguimos todas sus indicaciones, nos ordenaron poner las manos en alto contra la pared y nos revisaron nuestras  pertenencias, por cierto en mis cosas personales encontraron un condón y se empezaron a burlar de mi. Yo y uno de mis compañeros exigimos una explicación a su proceder y manifestamos que conocíamos nuestro derechos, motivo por el cual ellos se enojaron y llamaron a una patrulla, en la cual a los cinco nos subieron en la parte del asiento trasero, y como no cambiamos nos tuvimos que ir encimados con destino a los separos de la policía municipal de Guadalajara. durante el trayecto, los elementos de la patrulla se  fueron burlando de nosotros y nos propusieron que les diéramos dinero para que nos dejaran en libertad.

Nosotros convencidos de que no habíamos cometido ningún ilícito, no accedimos a sus propuestas. Al arribar a los separos, continuaron las burlas y vejaciones, uno por uno fuimos llamados por nuestro nombre e introducidos el las celda número cuatro donde se encontraban otros detenidos. Yo fui el último en ingresar, y fue cuando me entere que a mis compañeros los habían obligado a quitarse la ropa delante del personal que se encargaba de elaborar la documentación y que pedía todos nuestros datos personales en donde se encontraba una mujer escribiendo a máquina, que a uno de ellos lo habían golpeado, y que todos escucharon como se golpeaba a alguien en una de las celdas contiguas. En la celda número cuatro solo estuvimos unos minutos porque al poco rato, llego un custodio y nos llamo uno a uno por nuestro nombre a mis compañeros y  a mi, para preguntarnos en secreto y al oído con voz muy baja como si quisieran ocultar algo muy vergonzoso, que si éramos gays, al contestar afirmativamente, nos pasaron a la celda contigua, a la celda numero cinco.

Solo pasaron unos minutos cuando uno de los custodios paso frente a nuestra celda para dirigirse a la celada que esta exactamente junto a donde estábamos, o sea la celda número 6, cuando según lo que escuchamos es que le estaba hablando alguien como si quisiera despertarlo, cuando se percato de que la persona susodicha ya había fallecido. Los custodios empezaron a correr y a gritar, y al parecer había otra persona en la celda donde estaba el cadáver que empezó a gritar que eso había pasado porque lo habían golpeado, los custodios le contestaron con gritos “cállate hijo de tu pinche madre si no quiere que te parta el hocico y ahora te de en toda tu madre”, esta persona guardo silencio automáticamente. Tiempo después llegaron mas personas unos médicos todos usaban tapabocas y una persona con una cámara de video y otro que tomaba fotografías, hicieron algunas preguntas a algunas de las personas que estaban detenidas y poco después retiraron el cadáver. Por lo que concierne a nosotros se nos pidió que pagáramos una multa de $44.00 por persona y se nos dio un recibo que decía que habíamos cometido una falta administrativa por hacer escándalos en la vía pública.

Actualmente, toda discusión sobre derechos humanos, civiles, la libertad humana, la tolerancia, el pluralismo, no se puede concebir si no se toma en cuenta el tema de la homosexualidad. A todos  nos incumbe, es por lo que de la manera mas atenta les suplico que me apoyen para dar a conocer lo que la policía de la administración panista de Guadalajara esta acostumbrada a hacer en contra de los derechos humanos no solo de los homosexuales sino de la población en general. y a pedir por todas las instancias posibles que se esclarezca la muerte de Alfonso Muños Dávalos, de tan solo 28 años de edad. Que tenía su domicilio en la finca marcada con el número 616, de la calle Francisco montes, en la colonia Blanco y Cuéllar. Ya que según la versión “oficial” esta persona se suicido con su propia camisa.

Nosotros estamos presentando una denuncia ante la Comisión de los Derechos Humanos de Jalisco pero requerimos de su colaboración para denunciar ante todos los medios posibles este tipo de arbitrariedades que comete la policía municipal de Guadalajara. © ENKIDU/ forogay, 22 agosto *

 

Forogay, 22 agosto, forogay@yahoo.com.mx

* [Si desea información sobre la fuente original favor de solicitarla a ENKIDU].

 

Si tienes algun comentario, nos gustaría recibirlo. Sólo escribe y envia. Nos gustaría saber tu nombre y tu correo electrónico, pero no es obligatorio. Muchas Gracias. 

Atte. Tu

[FrontPage-Komponente "Ergebnisse speichern "]


 

[ document info ]
Copyright ©
2003
Document created 26.08.2003, 23:11:02 CET
Published 24.08.2003