ARTICULOS DE LA SEMANA: 

Libro revelador cuenta la historia de Seattle y su Comunidad Gay

Fascinados por la forma en que la historia gay se mantuvo en relación con la historia de la ciudad, Gary L. Atkins, profesor de periodismo de la Universidad de Seattle escribió “Seattle Gay: Historias de Exilio y Pertenencia.” [Gay Seattle: Stories of Exile and Belonging]. Por John Hartl. 

 
 

 

Durante sus primeros años de existencia, el Seattle fronterizo no tenía leyes relacionadas con la conducta homosexual. Sin embargo, en 1893, cuando la Legislatura de Washington aprobó una ley antisodomía, eventualmente dos adolescentes fueron arrestados: John Collins y Benjamin Layton, quienes fueron vistos frotándose en la cama de un cuarto rentado en el Canal Saloon de la Calle Washington. “Una nueva arma legal había penetrado de repente en lo que había sido un asunto privado entre dos hombres jóvenes en busca de compañía,” escribe Gary L. Atkins en su importantísimo libro, “Gay Seattle: Stories of Exile and Belonging” (University of Washington Press, $28.95). Atkins cree que la historia de la Comunidad Gay y Lesbiana de Seattle, “puede decirse que empieza con Collins y Layton, y con otros cuyas historias individuales de afecto con personas de su mismo género comenzaron a ser registradas luego de que la persecución legal arreciara desde la ley de 1893.”

Aun cuando en primera instancia el libro parece muy completo (con 464 páginas y cubre más de una centuria), existen grandes faltas en los conocimientos de Atkins. El mismo llama a este libro: “un buen intento, pero nada terminado,” en parte porque se desconoce la forma en que los gays escondieron su orientación durante la primera parte del siglo, y sobre cómo vivían las parejas ante un medio homófobo en los 1940s y 1950s. Como historiador, ¿cómo te enfrentas a un asunto que estuvo tan escondido durante tanto tiempo pues alguna vez fue incluso ilegal tratar el asunto? Cuando George Cotterill se convirtió en alcalde de Seattle en 1912, estableció un nuevo orden moral, definiendo a la “sodomía” toda posición sexual excepto la de misionero, mientras que se criminalizó incluso escribir sobre las relaciones sexuales sin fines de procreación. Agregando a la atmósfera de tensión se encontró el Rev. Mark Matthews, quien votó para “exterminar el vicio,” mientras se dijo que los disidentes “deben ser tomados fuera de las fronteras [walls] de la ciudad y ahí ejecutados.”

En Código:

Mucha de la historia gay de Seattle fue escrito en código [code]. Un bar por ejemplo, era referido como “Madame Peabody’s School of Dance” [Escuela de Danza de Madame Peabody]. Recordando además que a fines de los 1950s, Tamara Turner (entonces estudiante de hisotria en la University of Washington) aseguró que “tú podías decir que ibas con Miss Peabody al tiempo que los gays sabrían de lo que se estaba haciendo referencia, pero los bugas [straights] no. En esos años, todos hablábamos en código, y esta era la única forma.”

Fotografías del periodo son particularmente difíciles para encontrar, pues aunque el libro incluye imágenes de Cal Anderson, Charlie Brydon y Frances Farmer, pocas personas deseaban que su foto fuera tomada en bares gay después de la II Guerra Mundial.

“Es muy duro para los investigadores que desean abordar la homosexualidad,” declaró Atkins en su oficina en la Universidad de Seattle, donde ha enseñado periodismo los últimos 25 años. “Antes de inicios de 1990s, había muchas sospechas de parte de las personas gay sobre el acceso a sus archivos.”

Atkins, quien vive con su pareja desde hace 22 años, Tony Krebs, y en el verano de 1992 — el mismo año en que inició su investigación para el libro. Por medio de una conexión serendipítica, le fue posible entrevistar a MacIver Wells, ciudadano canadiense que abrió un bar gay en Seattle en 1957, y lo convirtió en un éxito y ganó un caso judicial en 1958 donde se prohibió el acoso. Luego de trabajar en el libro durante su sabático, Atkins enseñó un curso, “”Gay Images and Mass Media,” [Imágenes gay y Medios Masivos de Comunicación] e hizo que sus estudiantes grabaran historias orales de gays relevantes de Seattle.

“Me fascinó la forma en que la historia gay interactúa con la historia de Seattle,” dijo mientras añadió. “Hay muchos libros sobre individuos que salieron del clóset, pero lo que me interesó fue que este fue un grupo que desarrollaba una conciencia grupal y que salía del clóset en la ciudad.”

Ganando una Voz

Algo que le llamó la atención fue la relación cercana entre los gays y los católicos en Capitol Hill, y a fines de los 1980s se llevó a cabo un diálogo entre el Vaticano y el Arzobispo Raymond Hunthausen, quien intentó mejorar la posición de la iglesia hacia los homosexuales. A final de cuentas, Hunthausen pudo haber perdido, pero Atkins siente que la confrontación “había perturbado la conversación religiosa en Seattle pues finalmente había reconocido las preocupaciones de la población gay y lesbiana.”

En 1978 se propuso la Iniciativa 13 [Initiative 13], que habría abolido las ordenanzas de la ciudad que protegen los derechos gay. Los votantes rechazaron la medida.

Atkins vio un efecto similar en los esfuerzos inútiles del fallecido Cal Anderson, quien en 1988 fue el primer legislador del estado de Washington en ser abiertamente gay. Murió como consecuencia del SIDA en 1995, antes de que pudiera aprobar una iniciativa de derechos civiles que protege a los gays.

“El libro aborda la vida política de una comunidad, y sobre su frustración con las instituciones de la ciudad,” señaló Atkins. “¿Cómo se obtenía una voz en este lugar político? ¿Cómo podías ser tomado en serio por el jefe de policía?!

Uno de los capítulos más dramáticos ocurrió a inicios de los 1970s cuando ocurrió el enfrentamiento entre el alcalde progresista, Wes Uhlman, y su jefe de policía, George Tielsch, quien se convirtió en enemigo de la Comunidad Gay al incitar a los policías a insultar y atrapar homosexuales.

Esta historia había sido referida de manera fragmentada en periódicos y en la televisión, pero nunca antes se había armado en forma tan dramática. Mientras que Atkins se considera a sí mismo como un “sintetizador” [”synthesizer”] de los reportes de prensa, tiene la capacidad de convertir cada página en un relato.

“Me gustaría ver más libros sobre nuestro pasado,” declaró Atkins: “para una ciudad que floreció gracias a la fiebre del oro y a todo lo que ocurrió en la Plaza del Pionero [Pioneer Square], no hay muchas cosas escritas.” Aunque el libro paga un tributo a los clásicos como el libro de Murray Morgan “Skid Road” (1960) y el de Roger Sale “Seattle: Past to Present” (1976), le gustaría ver actualizaciones de los mismos. Mientras tanto, contamos con “Gay Seattle,” que aún con todas sus faltas, probablemente dice la historia del Seattle del siglo XX en una forma comprometida y con el uso de detalles como ningún otro libro anterior.

 “Groundbreaking book tells history of Seattle and its gay community. Fascinated by the way gay history intersected with the history of the city, Seattle University journalism professor Gary L. Atkins has written “Gay Seattle: Stories of Exile and Belonging.””, By John Hartl/ [John Hartl: johnhartl@yahoo.com ]The Seattle Times, http://seattletimes.nwsource.com/html/northwestlife/134669609_gayseattle06.html

 

[ document info ]
Copyright © 
2003
Document created 30.04.2003, 11:46:02 CET
First published 30.04.2003