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Dedicada
con mucho cariño a Carlos Monsivaís “La Tía Monchi”.
Ciudad de Mexico, 15/05/08 (Juana La Loca / Enkidu
Magazine): Corrían los años 90 del siglo pasado, cuando Su Maje, que
era muy chicuela, apenas ingresaba en el otrora Grupo Palomilla Gay,
llegó a tomar un taller con Juan Carlos Menjueiro, Su Maje recuerda que
Menjueiro nos habló del activismo político de Xabier Lizárraga, como
también de su gayacidad y salida del clóset, al mismo tiempo que
hablaba de la solidaridad de Carlos Monsivaís Aceves con respeto a
diversos movimientos sociales, aún dentro de su clóset como gay.
Conforme pasaba el tiempo la presencia de Carlos
Monsivaís como personaje homosexual se hacía cada vez más notoria. En
algunos martes de El Taller, se le criticaba su clóset, así como la
censura cultural que llegaba a ejercer y que iban desde el veto a un artículo
en Letra S, escrito por el biólogo Víctor Manuel Macías, la censura
ejercida hacia otros articulistas en alguna revista de Juan Jacobo Hernández,
la negativa de que el texto La
Historia se ha vuelto Loca de Xabier Lizárraga, viera la luz
durante muchos años, entre otros milagritos conocidos.
Es comprensible que al haber tocado varios afectos, Doña
Juana no viera con buenos ojos a esa cabecita blanca, sin embargo poco a
poco fue descubriendo cualidades en ese monstruo intelectual, su primer
acercamiento se dio por casualidad, cuando en alguna ocasión la revista
Viceversa hizo con su imagen,
lo que nadie había hecho ¡Un milagro! Carlos Monsiavís no sólo lucía
joven sino también sexy. No faltó mucho tiempo, para que en una ida a
Chapultepec se lo encontrará y le dijera a tabla raja: ¡Maestro, salió
muy guapo en Viceversa! La
Monsí, agradeció el cumplido y siguió caminando.
Después de ello poco a poco empezó a recibir todo
tipo de noticias, buenas, malas y sobre todo muy humanas. Entre las
nuevas generaciones de activistas, algunas de nosotras creemos
firmemente tener un origen en común y descender de alguna activista de
cepa, es así como Omar Feliciano alias Franka Polari es hija de Juan
Jacobo Hernández, Salvador Irsys de José María Covarrubias y Su Maje
de la única e inigualable Xabier Lizárraga, alias La Churruca. Pues
bien, entre ellas y Su Grasosa Majestad declaramos formalmente a Carlos
Monsivaís como La Tía Monchi.
¿Y porque Tìa Monchi?, se preguntarán algunas, y la
respuesta se encuentra en la correspondencia que Nancy Cárdenas y la
Monsi tenían, sus conversaciones y desde luego su corresponsabilidad a
la hora de formar el primer grupo activista por los derechos de los
homotzetzualetz, El Frente de Liberación Homosexual. Sin embargo, su
modestia, le ha impedido asumir la responsabilidad de lo que ahora
conocemos como “el movimiento gay”, pues bien, ¡Ella, si ella!, fue
una de las instigadoras a que gozaramos de publicaciones, como la Eros,
antecedente de muchas revistas gay y donde colaborò con la mítica y mística
plana mayor. Si bien, nunca reconoció paternidad alguna del movimiento,
curiosamente se ha mantenido siempre cerca, tanto así, que se le
atribuye la primera escisión dentro del FLH.
A pesar de ello y de que también se le menciona como
una parte importante en la creación y muerte de grupos como LAMBDA o Cálamo.
Para los años 90, la figura de Monsivaís ya era conocida dentro y
fuera del ambiente. Es conocida, su solidaridad expresa a Cálamo o al Círculo
Cultural Gay donde lo hizo de manera evidente, incluso en los peores
momentos de La Covarrubias. Cálamo le haría en el 9 un homenaje de
cuerpo no presente a Monsivaís, pues la modestia de la Monchi, no lo
permitía en ese entonces. José María Covarrubias en varias ocasiones
trató de homenajearlo en la Semana Cultural, sin éxito alguno. Sea
verdad o sea mentira, la Tía Monchi también ha sido solidaria con el
movimiento de lucha contra el VIH/SIDA, prueba de ello fue el impulso
que desde La Jornada dio para
que Letra S, se concretara
como proyecto.
Poco se habla del Carlos amoroso, o del Carlos amigo,
del Carlos que acoge, protege y se preocupa por quienes han perdido un
amor a causa del VIH/SIDA. De su vida sentimental se sabe poco o nada,
entre sus amores se presumen personajes como Tito Vasconcelos o
Alejandro Brito. Entre sus amigos siempre figuraran la Poniatowska,
Martha Lamas y la Pepa Covarrubias, a quien brindo siempre su amistad.
Su pasión por los gatos, su biblioteca desordenada, sus crónicas políticas,
sociales, culturales, frívolas o sexuales y su extrema compulsión a la
colección, lo han hecho convertido en un ser mítico y entrañable para
muchas locas y no tanto.
Nancy Cárdenas, Carlos Monsivaís y José Antonio
Alcaraz, entre otras tantas personalidades, son el nexo mágico, místico,
cómico, musical entre los Contemporáneos (Salvador Novo, Carlos
Pellicer, Xavier Villaurrutia, entre otros) y las locas de hoy. Carlos,
comparte con otros personajes ya idos ese puente que permite hacer una
loca genealogía que nos remonta al baile de los 41, evento analizado
por su magistral pluma. Carlos Monsivaís ha escudriñado las vidas y
vivencias de personas, personajes y movimientos en la ciudad de México.
Su compulsión por escribir prólogos, le ha vuelto merecedor de la
sospecha nada descabellada de que la mismísima Sección Amarilla, tenga
un prólogo suyo.
Doña Juana sabe que la figura de Carlos Monsivaís
perdurara unos cien años después de su muerte. Espera con ansía sin
igual que su memoria joteril sea recuperada, pues nadie como él ha
podido retratar el 14 de Garibaldi y podría recrearnos no sólo con los
ligues y cojes de los baños Rocío de Tlalpan, sino de otros espacios lúdicos
e impúdicos del escenario joteril. Es probable que no sólo se haya
dedicado a la crítica cinematográfica cuando iba a ver una que otra
película, todavía nos faltan esas andanzas, que así como Novo retrato
sus juventudes en La Estatua de Sal, Monsivaís nos revele es vida tan
íntimamente compartida. El 4 de mayo Carlos Monsivaís Aceves, cumplió
sus primeros 70 años.
Doña Juana, espera que la Tía Monchi se conserve lúcida,
mordaz, crítica, apartidista, izquierdosa, políticamente incorrecta,
pero solidaria con los movimientos del presente y del futuro que tratan
de hacer de este México un lugar más justo para todas las minorías ¡Enhora
buena Tía Monchi! Muy felices 70 años, te desea de todo corazón, Su
Maje, desde su Real de Reyes, Coyoacán.
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