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Derechos
Humanos y VIH: Una
visión de las personas que vivimos con VIH o SIDA
Enrique
Adar
Diversum
Mexico A.C.
La
violación de los derechos humanos y la discriminación de las personas
que viven con VIH o SIDA siguen siendo, desafortunadamente, muy común en
nuestro país y en el mundo entero. El VIH/SIDA además de constituir un
serio problema de salud pública, es también
un problema de derechos humanos.
Esto es así debido a que desde el inicio de la pandemia, una serie
de prejuicios e ideas falsas contribuyeron a la violación de los derechos
humanos, sobre todo en lo referente al acceso a la salud de los que viven
con VIH, que además el SIDA es simultáneamente causa y efecto de la
pobreza.
En
México las personas que vivimos con VIH enfrentamos diversas formas de
discriminación, desde la utilización de lenguaje o chistes ofensivos y
discriminatorios hasta las formas de exclusión o restricción de derechos
como la negación de servicios de salud o la negativa de acceso a
medicamentos o el desabasto constante, restricción de la libertad de
transito la negación de un servicio funerario digno, negación del
matrimonio, además de los prejuicios, la discriminación y el
enjuiciamiento moral; aun cuando el derecho a la igualdad y la no-discriminación
es un derecho humano garantizado en la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, en los tratados y acuerdos internacionales
ratificados por México y en diversas legislaciones secundarias federales
y locales, así como en los criterios de la Norma Oficial Mexicana para la
Prevención y Control de la Infección por el Virus de la
Inmunodeficiencia Humana
Observamos
con alarma que nos enfrentamos con una catástrofe humana sin precedentes
y que, transcurrido mas de un cuarto de siglo desde el inicio de la
pandemia, el SIDA ha inflingido inmensos sufrimientos a países y
comunidades de todo el mundo; aproximadamente 65 millones de personas han
sido infectados por VIH, más de 25 millones de personas han muerto por
SIDA, 15 millones de niños han quedado huérfanos como consecuencia del
SIDA y varios millones más han sido empujados hacia situaciones de
vulnerabilidad, más de 40 millones de personas viven actualmente con VIH,
de las que el 95 % se encuentran en países en desarrollo. Estamos
verdaderamente preocupados, por la expansión global y la feminización de
la pandemia por las desigualdades de género y todas las formas de
violencia contra las mujeres y las niñas.
Expresamos
nuestra preocupación por el hecho de que siguen aumentando los casos de
VIH en niños y jóvenes menores de 25 años, y que a su ves los jóvenes
carezcan del derecho a informarse y adquirir conocimientos en relación
con el VIH/SIDA, pues no existen campañas especificas para jóvenes.
También consideramos que es una violación del acceso a la salud en los
niños por la falta de medicamentos infantiles en muchos países. En
muchas regiones del mundo y México no existen campañas para las
poblaciones indígenas.
Nosotros,
representantes de algunas asociaciones civiles con trabajo en SIDA, pero
también todos los aquí
presentes, los medios de comunicación y el gobierno, las instituciones médicas,
científicas, educativas, el sector privado, incluidas las empresas farmacéuticas,
los sindicatos, las organizaciones religiosas, tenemos el compromiso de
defender los derechos de las personas, fomentar la igualdad entre los géneros
y el empoderamiento de la mujer; promover y proteger los derechos de las
niñas y niños, fortalecer los sistemas de atención de la salud y
promover una mayor participación de las personas que viven con VIH.
Reafirmamos que la plena realización de los derechos humanos y las
libertades fundamentales para todos es un elemento importantísimo de la
respuesta mundial a la pandemia del VIH/SIDA, sobre todo en las esferas de
prevención, tratamiento, atención y apoyo y reconocemos que hacerle
frente al estigma y la discriminación también es un elemento fundamental
en la lucha contra la epidemia mundial del VIH/SIDA.
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